"El bosque sería muy triste si solo cantaran los pájaros que mejor lo hacen"



miércoles, 3 de septiembre de 2014

The mirror.

Se mira una y otra vez en el espejo, sin parar, recorriendo la silueta mil veces. Moldea la figura buscando la manera en la que le guste, juzgando cada parte y recordándose a si misma todo lo que sobra, cómo debería ser y no es.
Odia lo que ve. Con todas sus ganas. Odia que sea eso lo que recubre su interior y odia también su interior por no estar conforme con lo que es.
Odia todo lo que sobra, y sobra mucho.

"¿Estás segura de que no has engordado?" "¿Pesas lo mismo? ... "¿Estás segura?"

Unos frutos son engullidos por pura ansiedad, es imposible parar. Y al cabo de unos minutos la sensación de odio aumenta.

Suda en el gimnasio como nada. Sigue corriendo, al final le ha cogido el gusto. Se siente libre. Suda y suda aún un poco más. Se siente bien, al menos durante ese pequeño instante.

"No has ido al gimnasio, ¿verdad?" "¡A que está más gordita!"

La madre tiene buena intención... ¡Y una mierda! Da igual que se esfuerce, da igual que sea saludable, la niña está más gordita, eso seguro, y tiene que ir más al gimnasio, que seguro que no se estará esforzando lo suficiente. 
Y no sé da cuenta de que no hay que repetírselo, que ella sola ya tiene ojos que juzgan, que ya lo odia.

No come nada, se resiste a cenar fuera, a tomarse algo, sabe que se va a sentir peor. Y tras aguantarse y decidiendo no comer nada, la sensación de disgusto consigo misma, todos sus pensamientos que recorren su mente al mirarse al espejo o simplemente al mirarse a si misma, siguen ahí, en el mismo sitio.

Es un laberinto, son caminos que llegan al mismo sitio. Una voz continúa que nunca se calla. Lágrimas derramadas en una habitación solitaria. Lágrimas silenciosas. Y odio.


2 comentarios:

  1. Te quiero. Y te quiero y para eso no importa qué cuerpo tengas, ni cuánto peses, ni qué te recubra. Te quiero por dentro y por fuera, ¡porque eres tú! Y aunque no sea lo más influyente del mundo que yo, en concreto, te quiera o no; eso significa que quien te quiere, te quiere igual que yo. (y no somos pocos) También tu madre. Todo a lo que ella te reprocha "no llegar", se lo reprocha realmente a sí misma, no a ti; porque es su ideal, y no el tuyo. Por favor, no pienses que un cuerpo de tal o cuál forma, por ser el "ideal de belleza" de otra gente, te puede hacer la vida más bonita y más agradable.
    Tu vida la hace bonita la tú de dentro, la tú que te quiere.
    Disfrútate.
    Por favor, por favor. En ti no sobra NADA MÁS que tu insatisfacción, y ese odio.
    ¿Para qué?

    Te quiero, y a ver si hoy hacemos algo divertido. !

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  2. Gracias. Por todo. Yo también te quiero muchísimo. Mucho, mucho.
    Ayer tuve una tarde mala, no sé. Tenía mucha rabia por todos los comentarios y sé que un cuerpo no te define, y que soy mucho más que eso, y que le debería de quitar mucha de la importancia de la que le doy. Es solo que a veces me cuesta, aunque intentaré cambiarlo. Normalmente no es tan exagerado como en ese instante, pero me dolió.

    Te quiero mucho. ¡Ahora nos vemos!

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